Slamophonies, última sessión de representación en el Centro Cultural Franco-Nígerino (CCFN) de Zinder, segunda ciudad del Níger del país por extensión. El anfiteatro no es ni siquiera medio lleno, pero como dice Willy, el mayor del grupo al final del espectáculo: “más vale un león que miles gatitos”.
Un grupo de 18 artistas, actores y cantantes, de diferentes contexos metropolitanos de África Occidental pone en escena un espectáculo de “Slam“, que transmite el respiro, el silencio, el canto y el grito de su África.
Originarios de siete países del África occidental: Camerún, Gabón, Togo, Malí, Burkina Faso, Níger, Congo, estos 18 slameurs entre ellos una chica de 19 años de edad, Arielle, ha puesto en escena una actuación muy bien co
nstruida, desde el punto de vista técnico: dotada de un ritmo rápido y de letras llenas de significado y de verdad; el todo enriquecido por la gran implicación emocional de los actores, en esta etapa final del Tour de Slamophonie.
Un poco de historia del Slam
El Slam nace en América del Norte en los años 80, su creador, Marc Smith, un poeta de Chicago, quiere hacer revivir el amor por la poesía utilizando el poder expresivo de la música y su poder de atracción sobre las nuevas generaciones. Se inspira la Dub Poetry de Linton Kwesi Jonson, supera el rap y el rugamuffin manteniendo el ritual de la competición de canto improvisado, el clash, que dona el nombre al Slam,el Torneo. Caracterizado de un espíritu de protesta y de reivindicación social, a través de la potencia expresiva de la música inyecta las palabras que quiere que el mundo entero se detenga a escuchar. Se mueve en busca de la pureza literaria, la poesía, de la cual coje el ritmo de la rima y la musicalidad del verso.
Slamophonies
Este trabajo reinventa el Slam y lo colorea de los multeplices colores de África, bebe de las historias de cada uno de los/las artistas que forman parte del grupo y subleva el grito de reivindicación de quien n se queda a mirar con aceptación y silenciosa resignación una condición social crítica, sino que se eleva impulsado por la indignación, consciencia y espíritu crítico.
Este trabajo viene a ser, en su última noche, una obra maestra bien compuesta y escenificada dotada de la espontanead fresca de quien cuenta su propia verdad sin otros intermedios que el su propio lenguaje y su cuerpo, el todo preparado en un tempo récord de 6 meses.
Todo comienza en el CCFN (Centro Franco-Nígerino) en Libreville, una institución francesa presente en muchas de las ciudades de las antiguas colonias francesas de África, hoy en día un centro para la promoción del arte y la cultura locales. El grupo se forma a inicios de octubre de 2009, el CCFN reúne a 18 artistas con el objetivo de armar una compañía para escenificar un espectáculo que efectuará una gira de un mes en las principales ciudades de varios países de África occidental.
la camioneta con la que se hizo el Slamophonie Tour
Cada uno escribe el texto que recitará en el escenario, expresando en ello su fragmento de realidad, su canto. El resultado es un contraste entre elementos urbanos, como un rap gruñente, y un vibrante fondo tradicional africano, lleno de luz y color.
Este contraste no deja de repetir el lamento a veces resignado, a veces enojado, de un continente herido por años de invasión, de explotación e insubordinación. Un continente ofendido por la violación visceral de sus estructuras sociales y políticas, cuya herida abierta sigue sangrando y está todavía muy lejos de querer ser sanada.
Source : Raffaella Toticchi, 180latitudes.org, 3 mai 2010
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